Represión en Cuba

Remolcador “13 de Marzo”, el crimen que Radio Martí y los disidentes no dejaron encubrir

Remolcador “13 de Marzo”, el crimen que Radio Martí y los disidentes no
dejaron encubrir
julio 12, 2016
Rolando Cartaya

La emisora creada por el Congreso de EE.UU. para transmitir noticias sin
censura al pueblo cubano impidió, en coordinación con una de las
primeras organizaciones de derechos humanos en la isla, que quedara en
secreto uno de los crímenes más atroces del castrismo.
En la madrugada del 13 de julio de 1994, el año en que la crisis
económica postsoviética tocó fondo en Cuba, 62 cubanos intentaron huir
de la isla hacia Estados Unidos a bordo del remolcador “13 de Marzo”.
Fueron interceptados y hundidos por los remolcadores Polargo 2, Polargo
3 y Polargo 5, según testimoniaron más tarde algunos de los 31
sobrevivientes.

Estos han asegurado que los tripulantes de esos barcos enviados por el
gobierno de Cuba fueron los causantes del hundimiento del “13 de Marzo”,
de la muerte por ahogamiento de decenas de civiles, y que a ellos, los
sobrevivientes que quedaron en el mar en medio de la noche y el oleaje,
les negaron el auxilio.

Las embestidas y los chorros de agua a presión lanzados desde los
Polargo, embarcaciones de salvamento y lucha contra incendios equipadas
con cañones de agua, causaron el hundimiento de la nave y la muerte de
41 personas, incluidos al menos 10 niños de entre seis meses y12 años de
edad.

Algunos murieron ahogados al inundarse la bodega del barco, otros fueron
arrebatados por los potentes chorros o se escurrieron de los brazos de
sus padres entre la negrura de la noche y el oleaje de un mar con fuerza
3 junto con el provocado por los agresores que hacían remolinos
alrededor de los restos del provocado naufragio.

Se ha comparado el crimen del remolcador con la matanza de los inocentes
ordenada por Herodes en tiempos de Jesús. El periodista independiente
cubano José Antonio Fornaris ha dicho que sólo es comparable por su
injusticia en la Historia de Cuba con el fusilamiento de ocho
estudiantes de medicina en 1871 por haber rayado la tumba de un español
ilustre.

Los testimonios de Daysi Martínez y María Victoria García lo confirman,
y bastarían para condenar a los autores intelectuales y materiales en
cualquier tribunal.

¿Premeditación y alevosía?

La versión oficial afirma que “los trabajadores de los remolcadores, (…)
tan pronto se dieron cuenta de que se había producido el secuestro del
remolcador –en este caso el hurto, el robo del remolcador–, se
movilizaron a toda velocidad para impedir que se llevaran el remolcador”.

Pero hay indicios de que no fue así, que no se trató de una masacre
casual, sino de una premeditada, diseñada para dar un escarmiento a
todos los cubanos que en el verano caliente del 94 estaban desesperados
buscando cualquier cosa que flotara para salir de Cuba. En su testimonio
Sergio Perodín afirma que los Polargo ya estaban esperando al 13 de marzo:

“Las mujeres y los niños subieron a cubierta para que los tripulantes
del otro barco se percataran de que iban a cometer un asesinato. Ellos
no se detuvieron. En medio de varias maniobras, el 13 de Marzo chocó con
el Polargo, y en el incidente logramos poner proa hacia afuera. Al salir
de la bahía a mar abierto, sin embargo, había otras dos embarcaciones
Polargo esperándonos, escondidas detrás de El Morro”.

?”Entre los tres barcos hacen un cerco al 13 de Marzo, y dos de ellos
nos lanzan potentes chorros de agua. Comienzan entonces a alejarnos de
la costa. Nos embestían y golpeaban, una y otra vez tratando de
volcarnos. La maniobra no surtió efecto porque el 13 de Marzo era
potente… …Entonces se colocó un Polargo delante de nosotros y otro
detrás, este último era el que nos golpeaba. Así lograron quebrar la
estructura del 13 de Marzo, el cual comenzó a hundirse por la popa. En
ese momento, el Polargo de atrás nos “escoró”, es decir se montó encima
de nuestra embarcación, la cual se hundió hasta la mitad. Unas 30
personas quedaron atrapadas en la bodega del 13 de Marzo”.

“Los que logramos salir a la superficie vimos que las tres naves Polargo
giraban a nuestro alrededor a alta velocidad, tratando de hundirnos. Se
mantuvieron haciendo remolinos durante 40 minutos. Era evidente que
tenían el propósito de no dejar sobreviviente alguno que luego se
convirtiera en un peligroso testigo. Entre 15 y 18 personas que salimos
a la superficie nos asimos a una nevera que flotaba. Así pudimos
salvarnos. Mi pequeño hijo Sergio estaba aferrado a mí. No sabíamos nada
del resto de la familia”.

No contaban con Radio Martí

Ricardo Bofill, el fundador del movimiento de derechos humanos en Cuba
dijo unos años después de la salida al aire de Radio Martí el 20 de mayo
de 1985 que la historia reciente de Cuba podía dividirse en antes y
después de esa fecha. La cobertura de la emisora en torno al hundimiento
del remolcador puede ilustrar por qué.

La primera información oficial sobre el suceso, una nota del Ministerio
del Interior publicada en el diario oficial Granma al día siguiente del
hundimiento del remolcador, decía que la embarcación había “zozobrado”
con “antisociales” a bordo.

Desde Miami, donde Radio Martí tenía entonces una unidad de
investigaciones de campo, el colega (ya retirado) Alvaro D’ Insua, una
voz muy conocida entre la radioaudiencia cubana de la emisora, empezó a
hacer llamadas a Cuba. Llamó entre otros contactos a miembros del
Partido Pro Derechos Humanos de Cuba (PPDHC), entre ellos su presidente
por entonces, Nelson Torres, y Maritza Expósito.

La organización SOS Justicia ha documentado como el PPDHC comisionó a
sus delegaciones en los municipios habaneros Guanabacoa, El Cotorro,
Arroyo Naranjo y Centro Habana para identificar a los sobrevivientes. Y
una vez que lo consiguieron, fueron miembros del PPDHC quienes
redactaron y comunicaron en sus voces, a través de Radio Martí, la
primera denuncia sobre lo que en realidad había ocurrido.

Fue solo entonces que “Granma” reconoció que habían enviado tres
embarcaciones a darles alcance, y que “en las maniobras que [estas]
ejecutaron para cumplir ese objetivo” se produjo la “lamentable
colisión” que hizo naufragar el barco.

Esa segunda nota del Ministerio del Interior también aseguraba que dos
unidades de Guardafronteras acudieron “de inmediato” en auxilio de los
náufragos. Testigos como García y Gustavo Martínez, quien perdió a su
esposa Juliana Enríquez Carrasana y a su bebé de seis meses Helen
Martínez Enríquez, aseguran que las llamadas lanchas Griffin de los
guardafronteras se mantuvieron observando hasta que se retiraron los
Polargo.

Pero además, si hubieran querido ayudar, los propios Polargo por ser
naves de salvamento estaban equipadas con decenas de chalecos salvavidas
que hubieran podido lanzar a los sobrevivientes. En su lugar, su
respuesta a los pedidos de auxilio, como narra García, fue “¡Que se mueran!”

Aunque la denuncia del PPDHC cambió por completo los planes del gobierno
de encubrir el crimen, en el periodismo no hay nada que tenga más
credibilidad que el testimonio directo de los protagonistas. De modo que
De Insua continuó insistiendo.

Expósito recuerda cómo lo lograron. “Los hombres quedaron arrestados y
las mujeres y niños fueron liberados. Varios activistas de la delegación
de El Cotorro, entre ellos recuerdo a Gerardo Martínez y Ramón Ferreiro,
contactaron a Janette Hernández, la recogieron y (ella) pudo ser
trasladada para la casa de otra activista (del PPDHC) desde donde se
llamó a Radio Martí y ella (Hernández) valientemente concedió la
entrevista, dando el primer testimonio del crimen del remolcador que
también fue publicado por Álvaro De Insua”.

La divulgación de la verdad hizo quedar mal a la policía política, que
descargó su ira sobre los activistas del PPDHC.

Recuerda Expósito: “Fuimos detenidos y amenazados de que nos iban a
desaparecer por haber denunciado este crimen. También recuerdo que nos
prometieron 20 y más años de encarcelamiento por propaganda enemiga, por
intromisión en asuntos del gobierno, por dramatización de los hechos
para tocar la fibra del pueblo cubano, entre otras acusaciones hechas
por altos oficiales del Departamento de Seguridad del Estado”.

Que les pregunten a María Victoria García, a Perodín, a Daysi y a
Gustavo Martínez, quien ya no puede ni hablar del tema, si fue
dramatización o auténtico, espantoso, drama humano lo que vivieron.

Un drama que sí, sin duda, sigue tocando hondo la fibra de la
sensibilidad del pueblo cubano.

Source: Remolcador “13 de Marzo”, el crimen que Radio Martí y los
disidentes no dejaron encubrir –
www.martinoticias.com/a/remolcador-13-de-marzo-el-crimen-que-radio-marti-y-los-disidentes-no-dejaron-encubrir/125844.html

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